desde Brasil
CALEIDOSCOPIO
presenta
CASCUDO
Lunes 26 de Junio
6:00 pm.
INGRESO LIBRE
Martes 27
8:00 pm.
Entrada General S/. 5
sobre CASCUDO
La palabra “cascudo” tiene más de un sentido: puede significar un golpe en la cabeza con las articulaciones de los dedos (coscorrón); puede indicar lo que tiene la corteza gruesa o la piel dura, cortezudo; o puede ser el nombre de un pez común en Brasil, de cuerpo delgado y cabeza grande.
“Cascudo” es además el apellido del escritor, historiador, etnógrafo, antropólogo cultural, crítico, sociólogo, orador, conferenciante y poeta Luís da Câmara Cascudo (1898-1986), autor de más de 150 libros publicados sobre las matrices del comportamiento humano del hombre brasileño. “Él describe punto por punto el alma de Brasil en sus herencias mágicas, sus manifestaciones rituales, su comportamiento frente al misterio de la realidad simple del cotidiano.
En “História de Nossos Gestos” (Historia de nuestros gestos), publicado en 1976, Câmara Cascudo identifica y describe más de 300 gestos típicamente brasileños, revelando sus coincidencias de la presencia anterior en la comunicación humana. “Nuestros, porque también los hubiera observado en Brasil”, explica.
La obra sirvió de referencia inicial para la investigación del director André Amaro y su equipo del Teatro Caleidoscópio, de Brasília – Brasil, sobre la gestualidad brasileña, y acabó por convertirse en fuente de inspiración para la creación del espectáculo “Cascudo”.
La representación reúne leyendas, cuentos, creencias, supersticiones, gestos y canciones sacados de los estudios de Câmara Cascudo para contar la historia de personajes que transitan en el imaginario popular de un Brasil mestizo e inmenso. Un niño perezoso y soñador conduce un viaje fuera de lo común que tiene Brasília, o a lugar ninguno, como destino.
En el Teatro Caleidoscópio el actor es el elemento iniciador de todo el proceso de comunicación. Por eso, en nuestros espectáculos, eliminamos cualquier posibilidad escenográfica que no esté a servicio de las exigencias de la interpretación. De ahí viene el escenario “desnudo”.
El vestuario se inspiró en el pez “cascudo”, que recibió ese nombre por tener una piel muy gruesa, semejante a una corteza. Fue teñido con tinta spray y ganó aplicaciones de pegamento plástico blanco para hacer sobresalir el corte y la costura típicos de las ropas rústicas utilizadas por los campesinos en Brasil.
La dirección del espectáculo incentivó a los actores que buscaran la construcción corporal mímica, ya que el proyecto de investigación visa a la expresión física y no al habla. No hay objetos escénicos, hay instrumentos musicales que a veces tocan y resuenan como elementos de sonido, otras veces sirven para otros propósitos, sobrepasando su función utilitaria. De esto modo, una pandereta puede convertirse en un tazón para hacer una torta; un “ganzá” (tipo de maraca) se trasforma en un teléfono y así vamos. Todo eso con el intento de provocar la imaginación del espectador y hacerle ver más allá de la forma y de la materia de las cosas.
En 2004, el montaje recebió el Premio de Mejor Espetáculo, Mejor Deseño de Luz, Mejor Actriz ( Vanessa Di Farias ) e Mejor Direción en la II Muestra de Teatro Candango SESC-DF.
Sobre el Grupo
Todo comienza en los últimos meses de 1993, cuando André Amaro conoce el entrenamiento riguroso de los actores en el Theatre du Soleil, en París. Allí, bajo el mandato firme de Ariane Mnouchkine, redimensionó sus convicciones completamente sobre el teatro. Del turno a Brasil, en 1994, empezó a desarrollar los primeros bosquejos del proyecto que Teatro Caleidoscópio, una investigación sobre la dinámica del calidoscopio serían, em la qual trataría de asociar las semejanzas con la práctica teatral.
Con el soporte de la coordinación de extensión universitaria de la Faculdad Dulcina de Moraes, en Brasília, logró talleres con el propósito de constituir, después, un grupo para el entrenamiento sistemático de actores. De los primeros talleres consumados en ese año, dieron como resultado dos trabajos: Caleidoscópio I (La Fiesta de Baco), en lo qual buscaran descobrir las formas físicas correspondientes a los estados interiores; y Caleidoscópio II (El Sueño del Sátiro), una crônica gestual sobre el hombre urbano.
En 1995, un nuevo taller, produjo el espetáculo “Escutai os Risos e os Gemidos do nosso Sono”, utilizando pasajes de temas periodísticos como punto de partida para la construcción de un itinerario pintoresco sobre los fantasmas - las guerras, las enfermedades, la manipulación ideológica, los desastres ecológicos - que patrullan la humanidad hasta hoy.
El grupo, inicialmente constituido de seis actores, era responsable todavía de más dos obras: “La invasión de los sátiros”, intervención en las calles de la capital brasileña, y “La Sonrisa de la Cajá de Joyas”, comedia de Bruno Palzatto sobre el sentido temporário y cíclico de la vida, a partir de las historias personales de Marcônio Carvalho, que pone los pies en la autopista en la búsqueda por equilíbrio interior.
Todavía en 1995, el Teatro Caleidoscópio y la Companía Nú Tragico se asociaran alrededor de sus experiencias para crear una función capaz para establecer un circuito ininterrumpido de los ritmos alentadores entre los espectadores de una audiencia oprimida: “Dionisos”, de Beatriz de Paoli. El montaje se quedó cinco años en el afiche, habiendo recibido premios en los importantes festivales de monólogos del país.
En 1996, el Teatro Caleidoscópio realizo otro monólogo – La huérfana del Rey - de angoleño José Mena Abrantes, con la interpretación de Paula Passos - para quién el texto estube especialmente escrito - y bajo la dirección y la concepción de André Amaro . El montaje recebió el premio de la cultura de Brasília e, en ese mismo año, siguió para Luanda (Angola) bajo el auspício del Ministério das Relações Exteriores do Brasil, por medio de la embajada de Brasil en Luanda. En la capital angoleña, el espetáculo recebió ótimos comentários de la crítica y del público. En el ocasição, también vinieron en Marseille (Francia) y en Lisboa (durante la Exposición Mundial 98) y Coimbra (Portugal). Regresando a Brasil, hicieron tournê por algunas ciudades brasileñas, recibiendo el premio de mejor actriz y la mejor función en el Festival de Monológos de Teresina, capital de la província de Piauí.
Um Festival de funciones promocionado por el Teatro Caleidoscópio en 1998, rescató algunos de los montajes antriores. El evento, realizado en el Teatro Dulcina, que todavía contó con la asamblea de Calabar, el musical de Chico Buarque y Ruy Guerra.
En la línea de investigación, André Amaro se reunió com el profesor, actor y director Césario Augusto, en 1999, para el montaje de “Quién eres tu, Coriolano?”, libre edición de la obra Coriolanus , de William Shakespeare.
Un año posterior, con actores invitados, produjo la tragicomedia inédita de Vicente Pereira, “El Collar de Diamantes”, volvendo a tomar los talleres del Teatro Caleidoscópio en 2001, cuando logró el nuevo entrenamiento con actores, usando uma vez más técnicas de improvisación.
La inauguración de su sed, en Brasília, en 2002, abrió un nuevo sendero para el grupo. La sala fue inaugurada con la función de “Cascudo”. Sieguiran despues “Striptease”, exemplar del teatro de absurdo del polonês Slawomir Mrozek e “A propósito de Goethe”, con basis en dos obras de Goethe, “Fausto” y “Los Sofrimientos del jovene Werther”.
En 2004, “La Farsa de Pixreals”, coleccion de textos desde la dramaturgia extrajera e nacional, conmemoró los 10 años de la existencia del Teatro Caleidoscópio. Los más recentes són: “Caja Negra”, “Inválidos Nacionalistas Sob Suspeita – INSS” y “Traços ou Quando os Alicerces Vergam”, esto último premiado por la Fundación Nacional de Arte del Ministério de la Cultura de Brasil.